Varias veces comenté en mi facebook, que debido a la
buena suerte que tenía y lo agradecido que estaba con la vida que me había
tocado, me sentía como el "El consentido de Dios". Claro,
dicho todo esto con el mayor de los respetos y sin pecar de soberbio.
Y entonces paso hace poco más de un año, que un mal
paso hizo que se me doblara el tobillo y cayera luxándome el brazo. Las
complicaciones en mi vida escolar, y mi vida diaria no se hicieron esperar,
tanto que me hice la pregunta obvia: "Por qué a mí? Que no era yo de tus
consentidos?".
Y días después, recordé una vieja y breve historia
sobre dos ángeles:
"Dos ángeles que viajaban pararon a pasar la
noche en el hogar de una familia rica.
La familia era grosera, y rechazó la estancia de los
ángeles en el cuarto de huéspedes de la mansión.
En su lugar, los ángeles fueron hospedados en un
espacio frío del sótano.
Hicieron su cama en el suelo duro. Entonces, el ángel
más viejo vio un agujero en la pared y lo reparó.
Cuando el ángel más joven le preguntó por qué lo hizo,
el ángel viejo le contestó:
- “Las cosas no son siempre lo que parecen.”
La noche siguiente, los ángeles se hospedaron en un hogar muy pobre, pero el granjero y su esposa eran muy hospitalarios.
Después de compartir el poco alimento que tenían, los esposos dejaron dormir a los ángeles en la cama de ellos, para que estuvieran cómodos el resto de la noche.
Cuando el sol salió, a la mañana siguiente, los ángeles encontraron al granjero y a su esposa muy tristes:
Su única vaca, de la cual obtenían dinero por su leche, yacía muerta en el campo.
El ángel joven se enojo, y le pregunto al ángel viejo porqué permitió que esto sucediera.
- “El primer hombre tenía todo y le ayudaste… la segunda familia tenía muy poco y estaban dispuestos a compartir todo… y dejaste morir a su única vaca.”
- “Las cosas no siempre son lo que aparentan”, le contestó el viejo ángel.
- “Cuando permanecíamos en el sótano de la mansión, noté que había oro en ese agujero de la pared.”
- “Puesto que el propietario era tan obsesionado, avaro y poco dispuesto a compartir su buena fortuna, sellé la pared para que jamás lo encuentre.”
- “Ayer por la noche, cuando nos dormimos en la cama de los granjeros, el ángel de la muerte vino por su esposa.”
- “Le di la vaca en lugar de ella.”
- “Las cosas no son siempre lo que parecen".
FIN.
Y entonces me pregunté: Y si al momento de cruzar la
avenida antes de torcerme el tobillo, mi destino era caerme exactamente a la
mitad y ser atropellado por un vehículo?
Y si la muerte le dijo a Dios: Ya le toca a ese tal Drago Valencia.
Y Dios protesto y dijo: No, como crees?! Ese chavo es de mis consentidos, si mucho que se tuerza un tobillo.
- La Muerte: No, un tobillo es muy poco, lo dejo vivo por un tobillo y un brazo dislocado.
- Dios: Ok, pero me lo dejas en paz muchos años.
- La Muerte: Va.
Y es así como recupere el optimismo, después de todo, las cosas no son siempre lo que parecen, y sigo siendo, el consentido de Dios...




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